miércoles, 8 de mayo de 2013

La Apologetica Biblica se origino para defender la Sana Doctrina del primer siglo.




Estudio Bíblico elaborado y expuesto por el Pastor Juan Navarro Rdz.

(Lección de mi curso).

“Apologética Bíblica”.

Base Bíblica:


Primera de Pedro 3:15…”…sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar “defensa” con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

16  teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.
17  Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.

Consideraciones Iníciales:

He compartido mucho estudios bíblicos de apologética bíblica y sabemos que consiste en presentar una "Defensa" de nuestra fe incluye también la denuncia, el dar la voz de alerta ante la apostasía. . .

He tratado de ser especifico al hablar no solo de "apologética" ya que eso desvía de la verdadera función de la apologética, sino de "apologética bíblica".

Claramente he enseñado que la apologética bíblica se origina para defender LA SANA DOCTRINA DEL PRIMER SIGLO.

 Hoy en día los apologéticos, y la apologética se ha perdido de su razón de ser; ahora todos los grupos y sectas religiosas defienden sus doctrinas aun las heréticas.

Esta es una de las principales razones por las cuales los pastores e iglesias de sana doctrina debemos alertar al respecto.

 La apologética no se debe usar para defender doctrinas, o dogmas “humanos, o de instituciones religiosas”.

Esta es la base bíblica “clásica” que siempre se da para abordar la apologética.

1 de Pedro 3:15…”…sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.

Podemos afirmar ante las “evidencias” de los apologetas actuales que no son “bíblicos”, al menos no están obedeciendo esta palabra bíblica que nos enseña a defender la fe con:

“Mansedumbre y Reverencia”,  ante “todo” el que demanda razón acerca de nuestra esperanza.

¿Por qué los cristianos y ministros del siglo 21 usan de un lenguaje profano al defender su fe?

¿Por qué no denuncian con “Mansedumbre” sino que lo hacen usando palabras dignas de una persona totalmente depravada?

¿Acaso podemos tomar versículos bíblicos para lanzárselos en la cara a los herejes y apostatas cada día sacándolos de contexto y aplicándolos a nuestro antojo?

Creo que el problema es doble:

Por un lado un porcentaje muy elevado de apologistas cristianos están haciendo  una apologética no bíblica.

Por otro lado al hacerse costumbre el uso de un lenguaje vulgar y profano por parte de estos apologistas y creyentes cristianos cuando confrontan y denuncian están cayendo en el mismo pecado de los herejes y apostatas al  alejarse de Dios y de La Sana Doctrina.

Lamento la pérdida de tiempo de tantos hermanos y ministros que han hecho de su vida y ministerio un escándalo.

 Al estar siempre como “cazando” a los herejes para ver cuál fue su última herejía, y de eso viven.

 Solo haciendo una apologética parcial y no bíblica para la complacencia de  sus “fans” porque no son creyentes nacidos de nuevo aquellos que usan de un lenguaje profano de manera “habitual” llámense creyentes  o ministros.

Esta enseñanza bíblica no es para defender a ningún hereje sino para hacer un llamado a los creyentes y ministros defensores de la sana doctrina a una “apologética Bíblica” es decir a someterse a lo que la misma palabra del Señor nos enseña al respecto, y no hacer las cosas de la misma manera que los herejes y apostatas evidenciando la misma contaminación.

Esto nos enseña La Sana Doctrina…

Efesios 4:29…”…Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

30  Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

No hay excusa ni pretexto para dar lugar a palabras profanas y corrompidas, de uno que es creyente o ministro, salvo que de la abundancia de su corazón esta hablando vuestra boca.

31  Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32  Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

El apóstol Pablo sufrió por causa del Señor y fue perseguido por gente mala incluyendo falsos hermanos veamos lo que él hizo al respecto y cuál fue el lenguaje que uso:

Segunda a Timoteo  4:14…”…Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos.

15  Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.
16  En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. 

Notemos la diferencia y la forma bíblica de presentar defensa de este legitimo apóstol de Cristo: “El Señor le pague conforme a sus hechos”.

Notemos que Pablo no hizo el uso de palabras vulgares, profanas o corruptas debido a que fue un apóstol legitimo de Cristo y había nacido de nuevo por lo tanto no podían salir de sus labios esas palabras que no son dignas de uno que dice ser siervo de Dios.


17  Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.

¿Encuentran ustedes palabras vulgares o profanas contra el enemigo del evangelio Alejandro?

Veamos otro caso también mencionado por Pablo un verdadero apóstol de Cristo en
Segunda a Timoteo 3:8…”:..Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.

9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquello.

En ambos casos se mencionan las luchas de este autentico apóstol y cuando fue necesario mencionar a sus opositores no vemos que lo tomara de manera “personal”, sino vemos que menciona nombres pero no usa de coraje o palabras vulgares o profanas hacia ellos.

No debemos perder de vista nunca que la apologética bíblica y el uso de la misma debe ser bajo los mismos principios implícitos en la bendita palabra del Señor.

 La Apologética bíblica no se trata de atacar y perseguir a los falsos profetas y estar al pendiente de lo que comen, como duermen, como visten para luego denunciarlos.

Debemos avanzar en la investigación y desarrollo bíblico de la sana doctrina esa es nuestra prioridad.

 En esto debemos gastar creo hasta un 90% de nuestros recursos, dones espirituales y dinero.

La prioridad de un pastor y de los ancianos de la iglesia debe ser en la investigación bíblica e histórica de la sana doctrina, luego conocerla, creerla, amarla, enseñarla y finalmente defenderla de los falsos maestros.

 El uso de la apologética debe ser breve, oportuna, y sobre todo bíblica como un 10% del tiempo y recursos se deben invertir en la apologética y el 90% restante debe usarse para conocer y exponer la sana doctrina bíblica.

Cuando enseñamos la palabra de Dios y compartimos las doctrinas básicas del cristianismo a la mayor profundidad, y cuando la congregación se fundamente bien en La Sana Doctrina esto mismo le va a servir para no ser engañado por los falsos maestros, a la vez esto es la mayor arma en contra de los mismos.

La exposición de Las Escrituras evidencia las doctrinas heréticas y sus falsos maestros.

Reconsideremos el concejo del uso de la apologética bíblica en:

Primera de Pedro 3:15…”…sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.

Debemos analizar bien que la doctrina apostólica del primer siglo fue la que el apóstol Pedro, Pablo, Juan y los demás apóstoles exponían y defendían por esta razón enfatizo que la apologética bíblica se origino para defender La Sana Doctrina del primer siglo, y así debería ser usada hoy, no para defender Calvinismo, judaísmo, romanismo, o pentecostalismo. . .

Conclusiones:

Hagamos siempre que sea necesario una apologética oportuna, bíblica y sin tomarla como algo “personal”, no tengamos ningún coraje contra quien denunciemos.

Hagamos Apologética Bíblica  como la misma palabra de Dios lo enseña primero santificando a Dios el Señor en nuestros corazones. . .

Es cierto que nos podemos enojar con las barbaridades de los falsos maestros, o con quienes nos atacan pero debemos hacer todo bíblico, mantener la calma, la paciencia y si es necesario responder aunque algunas ocasiones lo mejor es no responder a un ataque personal, sino hablarlo con la persona para luego tomar una decisión al respecto.

Dios les siga bendiciendo y que la Palabra misma ilumine sus vidas para militar como Dios nos lo demanda, que podamos escapar de la influencia de los “apologistas vulgares, profanos y corruptos “ de este siglo 21, que volvamos a la apologética bíblica del primer siglo.

Atentamente pastor Juan Navarro Rdz. Maranatha. . .

“Santifiquemos al Señor en nuestros corazones”…

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